El Barça estará en el top 8 de la Champions League después que el conjunto de Hansi Flick haya vencido al Copenhague por 4-1. Era algo que se podía esperar y se ha confirmado aunque de una forma que no se podía sospechar por la parroquia culé.
En una gélida noche en la Ciudad Condal, el Barça hizo valer su fortín del Spotify Camp Nou para superar al equipo danés. Desde que los blaugranas volvieran a su casa el pasado 22 de noviembre, tras 909 días de exilio en Montjuïc, el Barça cuenta por victorias todos sus partidos como local.
Ante las sensibles bajas de Pedri y Frenkie de Jong, Hansi Flick optó por un 4-3-3 con Eric García en el pivote y dos interiores ofensivos como Fermín López y Dani Olmo. El Copenhague arrancó sorprendiendo cuando un gran pase filtrado por el noruego Mohamed Elyounoussi fue aprovechado por el prometedor delantero islandés de 17 años Viktor Dadason. Era el minuto 4 y el Barça ya estaba por debajo en el marcador. Los de Flick acusaron el golpe y si bien tuvo llegadas en el primer acto -un mano a mano de Lewadowski fue la mejor oportunidad- fueron puntuales. Yamal y Olmo buscaban solucionar la papeleta pero la zaga visitante aguantaba con orden evidenciándose que la ausencia de Pedri es sensible y notable.
En el intermedio Hansi Flick hizo un cambio de piezas que resultó clave sacando a Eric García para dar entrada a Marc Bernal y afianzar el pivote. El cambio funcionó y el Barça ganó consistencia, vuelo y determinación. Pasaron solo 3 minutos del segundo acto y el Barça ya había empatado. Una pase genial de Dani Olmo a Lamine Yamal rompió la zaga danesa y la estrella culé asistió a placer para que Robert Lewadowski pusiera el 1-1.
El 2-1 culé llegaría en el minuto 60 cuando Lamine Yamal firmó un disparo desde el vértice del área que rebotó en un zaguero danés haciendo una parábola diabólica que imposibilitó al portero visitante alcanzar la pelota. En el 67′ se pitó un penalti a favor del Barça por un derribo sobre Lewandowski dentro del área. Raphinha tomó la responsabilidad del lanzamiento y la mandó a guardar. Era el tercer gol blaugrana en 22 minutos. El 4-1 final lo pondría Marcus Rashford al transformar un libre directo en el 86′. El inglés ponía así el epílogo a una noche de furia del Barça que le dio el acceso al top 8 de la Champions League.