El FC Barcelona se impuso con claridad al RCD Mallorca (3-0) este sábado en el Spotify Camp Nou en un partido que los blaugranas fueron cocinando a fuego lento. El equipo de Hansi Flick resolvió un encuentro incómodo en su primera fase y terminó convirtiéndolo en una declaración de intenciones en clave de LaLiga.
El líder sabe esperar su momento y golpear con precisión cuando el partido se abre. Los goles de Robert Lewandowski, Lamine Yamal y Marc Bernal sostuvieron un triunfo que refuerza el liderato azulgrana y mantiene la distancia en la pelea por el título. Son 17 victorias y una derrota (en Anoeta ante la Real Sociedad) en los últimos 18 partidos.
El partido arrancó con un Mallorca valiente, ordenado y dispuesto a incomodar. Como hizo Osasuna, el Real Oviedo, el Copenhague y el Eintracht. Todos acabarían sucumbiendo. Durante varios tramos del primer tiempo, el conjunto balear logró sostenerse con carácter e incluso insinuó peligro con transiciones rápidas y balones sobre Vedat Muriqi pero el Barça fue asentándose desde la posesión y terminó encontrando el punto de ruptura. En el minuto 29 Robert Lewandowski definió dentro del área para abrir el marcador y encender al estadio. El gol cambió el ritmo emocional del encuentro: a partir de ahí, el Barcelona empezó a sentirse dueño del partido.
Tras el descanso llegó el tramo más reconocible del conjunto azulgrana. El equipo subió una marcha, empujó al Mallorca hacia su campo y empezó a generar situaciones constantes. El 2-0 nació del talento puro: Lamine Yamal dibujó un disparo lejano con personalidad y precisión para ampliar la ventaja en el minuto 61, prolongando su momento de forma y confirmándose como una de las grandes irrupciones del campeonato. Con el rival ya más abierto, el Barcelona siguió atacando y terminó cerrando el partido en el 83, cuando Marc Bernal culminó una acción individual dentro del área con gran calidad para firmar el tercero y sellar definitivamente la tarde.
La lectura final del Barça-Mallorca va más allá del resultado. El equipo mostró oficio para superar un inicio incómodo, calidad para decidir el partido y profundidad de plantilla con protagonismo y minutos para los más jóvenes y menos habituales. El Atleti buscará este jueves en el Metropolitano hincarle el diente a los culés en la ida de la semifinales de la Copa del Rey.