El primer capítulo de la final de la Liga dejó una de esas noches que explican por qué el Palau Blaugrana sigue siendo un escenario especial. El Barça se adjudicó el primer punto de la serie tras imponerse a ElPozo Murcia en la tanda de penaltis (5-5, 3-2), después de una remontada extraordinaria que parecía imposible al descanso. Los azulgranas llegaron a verse tres goles por debajo y, aun así, encontraron el camino para mantenerse en pie y convertir un partido adverso en una victoria de enorme valor competitivo.
El encuentro se torció muy pronto para los de Javi Rodríguez. La expulsión de Pito en los primeros compases condicionó el desarrollo del choque y permitió a ElPozo aprovechar la superioridad para tomar ventaja. Marcel abrió el marcador y los murcianos ampliaron su renta antes del descanso hasta situar un contundente 0-3 que silenció momentáneamente al Palau. El conjunto de Josan González se mostró eficaz, castigando cada error azulgrana y dando la sensación de tener el partido bajo control.
Sin embargo, el Barça encontró en la segunda mitad la energía que le había faltado durante buena parte del encuentro. Fits inició la reacción y Sergio González acercó a los locales, aunque ElPozo respondió para sostener su ventaja. Cuando el partido parecía encaminarse hacia el triunfo visitante, emergió el carácter competitivo del conjunto azulgrana. Matheus volvió a meter a los suyos en la pelea y la insistencia culé terminó provocando un gol en propia puerta de Bebe que significó el 5-5 y llevó el duelo a la prórroga.
En el tiempo extra aparecieron los porteros para mantener intacta la igualdad. Dídac y Edu Sousa sostuvieron a sus equipos en los momentos de máxima tensión, pero fue el guardameta azulgrana quien terminó convirtiéndose en el gran protagonista de la noche. En la tanda de penaltis detuvo los lanzamientos de Bebe y Rafa Santos, permitiendo al Barça cerrar el triunfo por 3-2 y conservar el factor pista en la final.
El partido dejó una lectura relevante para la serie: el Barça demostró una capacidad de resistencia que puede marcar diferencias en una final larga. ElPozo fue superior durante muchos minutos y rozó el golpe perfecto a domicilio, pero no logró cerrar una ventaja que parecía definitiva. Los azulgranas, en cambio, encontraron argumentos desde la convicción colectiva y la profundidad de plantilla para transformar una noche casi perdida en una victoria que puede tener un importante peso emocional en el desenlace del campeonato.