El Barça entendió desde el primer minuto que no podía permitirse una tarde tibia ante el Levante. Y salió a resolver. El 3-0 no solo refleja una superioridad técnica evidente, sino una puesta en escena seria, con ritmo alto y circulación limpia desde la base. El gol tempranero de Marc Bernal en el minuto 4 -aprovechando una segunda jugada en el área tras combinación por la izquierda- marcó el tono de un encuentro que el Barça quiso gobernar desde la posesión y la presión tras pérdida. No hubo espacio para la especulación: el líder golpeó pronto y gestionó mejor.
En ese dominio tuvo especial peso João Cancelo. El lateral portugués fue mucho más que un carrilero profundo: interpretó cuándo fijar por fuera y cuándo cerrarse hacia dentro para generar superioridad en la medular. Desde su banda nació el segundo tanto, en el minuto 32, cuando aceleró la circulación con una conducción vertical que rompió líneas y permitió que el balón acabara en los pies de Frenkie de Jong, que definió con precisión para el 2-0. Cancelo fue constante amenaza, incisivo en campo contrario y atento en las vigilancias defensivas, dibujando uno de esos partidos que equilibran espectáculo y responsabilidad táctica.
La segunda mitad tuvo menos vértigo pero no menos control. El Barça bajó revoluciones sin perder el mando, mientras el Levante intentaba estirarse con tímidas transiciones que apenas inquietaron. La zaga azulgrana vivió cómoda y el equipo administró el balón con paciencia, moviendo al rival de lado a lado hasta desgastarlo. El tercero llegó en el minuto 81, cuando Fermín López recogió un balón suelto en la frontal y soltó un disparo potente, inapelable, que cerró definitivamente el choque.
Más allá del marcador, el triunfo dejó el esperado regreso de Pedri y sensaciones relevantes: portería a cero, amplitud ofensiva y un equipo que recupera colmillo en momentos decisivos del calendario. Si Bernal abrió el camino y De Jong sostuvo el ritmo, Cancelo fue el metrónomo invisible que ordenó y desordenó según convenía. El 3-0 no fue solo una goleada; fue recuperar un liderato que se perdió en Montilivi en la pasada jornada. Una inyección de confianza para los de Hansi Flick para afrontar los duros encuentros marcados en su agenda: el fin de semana recibe al Villarreal y la próxima semana disputará el duelo de la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey ante el Atleti; donde deberá buscar la remontada desde el primer instante si quiere seguir con vida en la competición.