El Barça buscaba el billete a cuartos de final en un Spotify Camp Nou que albergaba su primer partido en eliminatorias de Champions League desde 2019. Se dice pronto. El Newcastle llegaba a Barcelona con las buenas sensaciones de la ida y con 10.000 aficionados en la espalda, 7.000 de ellos sin entrada.
El duelo arrancó con un Newcastle sin complejos e intenso. El Barça golpearía primero, encontrando el gol antes que el juego. A los 6 minutos Lamine Yamal cabalgó por el medio, asistió a Raphinha, el control se le fue largo y el balón cayó a Fermín, que le envolvió un regalo en forma de pase al brasileño incansable para que sellara el 1-0 culé. El Newcastle empataría en el 15′ a través de Anthony Elanga después de una quirúrgica y punzante internada de Lewis Hall por el carril zurdo del ataque inglés.
Sandro Tonali ahogaba a Pedri igual que en la ida, los duelos físicos se los llevaban con carácter general los ingleses y el Barça no hallaba la fluidez deseada. En el minuto 18 llegó un error defensivo del Newcastle en un libre indirecto, Gerard Martín ganó un balón de cabeza en el área que sirvió de asistencia para que Marc Bernal firmara el 2-1. Ese chico es como el lunes, siempre aparece. Eric García pidió el cambio y entró Ronald Araujo para jugar en el lateral derecho. Cuando el Barça pensaba que el 2-1 serenaría el partido, Harvey Barnes le hizo un traje a un Araujo frío y Elanga ponía el 2-2 a placer en el 28′. Era el segundo gol del sueco y el partido se dibujaba duro. Durísimo.
Cuando el partido se dirigía al descanso con tablas y dudas, un claro agarrón de Kieran Trippier a Raphinha le sirvió a Lamine Yamal para anotar el 3-2 desde los once metros. Nadie marcó más goles en Champions League antes de los 19 años.
En el segundo acto pasaron muchas cosas y muy rápidas. Fue en el minuto 52 cuando el Barça encontró oxígeno de verdad. Gerard Martín filtró un pase majestuoso para que Raphinha asistiera de primeras a Fermín y el onubense se encontró solo delante de Ramsdale, batiéndolo con una calidad y sangre fría impresionantes. Era el 4-2. El Newcastle perdería por lesión a Tonali en el 54′ y Lewandowski marcaría el 5-2 a la salida de un córner en el 56′. En el 61′ Lamine Yamal frotó la lámpara, se deshizo de la marca de su defensor y asistió ‘a lo Laudrup’ a un Robert Lewandowski que marcaría su segundo gol de la noche. Era el 6-2 para un Barça desatado y quedaba aún media hora de encuentro. Juego, set y partido. Game over.
En el 67′ Hansi Flick mandaba salir a Robert Lewandowski y Fermín López. La ovación que les brindó el Camp Nou fue atronadora. Ferran Torres y Dani Olmo al verde. En el 72′ Raphinha leyó un error de la zaga inglesa y puso el 7-2 a placer. Dos goles, dos asistencias y trofeo MVP para casa. Cosa de depredadores.
La única mala noticia de la orgía blaugrana vista en la segunda parte se dio en el minuto 80, cuando Joan García pidió el cambió por lesión y entró Wojciech Szczęsny.
El Barça ya está en cuartos de final, lo hace con contundencia, con excelencia, firmando TODOS sus partidos en su verdadera casa con victoria y mandando un mensaje claro a sus rivales: el Spotify Camp Nou no es Montjuïc.