El encuentro comenzó a un ritmo frenético en el Reino de León, con la Cultural Leonesa sorprendiendo al Athletic desde los primeros compases. Fue Iván Calero quien abrió el marcador al aprovechar una transición ofensiva para poner el 1-0 en el minuto 16, y poco después hizo el 2-1 al transformar otra ocasión en el 27’. Solo un minuto antes, el Athletic había igualado con un potente remate de Gorka Guruzeta, pero la efectividad local volvió a poner a su equipo por delante. La primera parte siguió vibrante. Guruzeta puso de nuevo el partido en tablas, pero Rubén Sobrino, transformando un penalti en el 41′, volvió a poner por delante a la Cultural.
Rozando el descanso, el Athletic volvió a igualar el marcador gracias a otro penalti, esta vez ejecutado por Oihan Sancet, que mandó el partido a los vestuarios con empate a tres. En el regreso al terreno de juego, la situación se complicó aún más para los visitantes cuando Aitor Paredes fue expulsado, dejando al Athletic con diez jugadores desde el minuto 56. A pesar de la inferioridad numérica, los rojiblancos supieron reorganizarse y buscaron siempre el arco rival, mostrando más corazón que control.
La segunda mitad transcurrió con ocasiones de ambos lados, pero ninguna logró romper la igualdad hasta que se llegó a la prórroga. En el tiempo extra, el partido siguió siendo caótico: un gol de la Cultural fue anulado por el VAR por fuera de juego, manteniendo la tensión en el marcador. El Athletic no se rindió y siguió buscando la victoria con posesiones largas y llegadas esporádicas al área rival.
Finalmente, en el minuto 104 de la prórroga, un penalti provocado por Nico Williams permitió a Unai Gómez transformar desde los once metros y anotar el 4-3 definitivo, que clasifica al Athletic para los cuartos de final de la Copa del Rey. Fue una eliminatoria inolvidable en León, con siete goles, una expulsión y un final de infarto, coronando la remontada de un Athletic que insistió hasta el último segundo con diez hombres.