Roland Garros vivió una de esas jornadas que alteran por completo el rumbo de un Grand Slam. Juan Manuel Cerúndolo protagonizó la gran sorpresa del torneo al eliminar a Jannik Sinner, número uno del mundo y principal favorito al título, después de remontar dos sets y vencer por 3-6, 2-6, 7-5, 6-1 y 6-1 en tres horas y 36 minutos. El argentino resistió cuando parecía completamente desbordado y terminó aprovechando el hundimiento físico de un Sinner irreconocible en la Philippe-Chatrier.
Durante más de dos horas, el partido respondió exactamente al guion esperado. Sinner dominaba con autoridad desde el fondo de pista, movía al argentino con facilidad y parecía avanzar sin desgaste hacia la tercera ronda. El italiano llegó incluso a colocarse 6-3, 6-2 y 5-1, a un solo juego de cerrar el encuentro, manteniendo además la sensación de superioridad que había exhibido durante toda la gira de tierra batida.
Sin embargo, el encuentro cambió de manera radical. Las altas temperaturas en París comenzaron a pasar factura al italiano, que empezó a mostrar problemas físicos evidentes, síntomas de mareo y una importante pérdida de energía. Sinner solicitó asistencia médica y perdió completamente la intensidad competitiva, mientras Cerúndolo entendía que el partido seguía abierto. El argentino elevó el ritmo, empezó a cargar los intercambios y aprovechó cada desplazamiento comprometido del número uno hasta llevarle al límite físico.
La remontada terminó adquiriendo dimensiones históricas. Cerúndolo ganó 18 puntos consecutivos en el tramo decisivo del tercer set y desarmó mentalmente a un rival que pasó de dominar el torneo a abandonar París antes de tiempo. El argentino, número 56 del ranking ATP, firmó así la victoria más importante de su carrera y alcanzó por primera vez la tercera ronda de un Grand Slam. Para Sinner, en cambio, la derrota supone el final de una racha de 30 victorias consecutivas y abre completamente un cuadro que parecía diseñado para su coronación.
La eliminación del italiano deja además a Roland Garros sin su gran referencia competitiva tras la ausencia de Carlos Alcaraz, y multiplica las opciones de nombres como Novak Djokovic o Alexander Zverev. Cerúndolo, mientras tanto, se enfrentará ahora al español Martín Landaluce, otra de las historias inesperadas de esta primera semana en París.