El Rayo Vallecano está muy cerca de los cuartos de final de la Conference League. En Samsun (Turquía), a orillas del Mar Negro, cerca de 20.000 aficionados locales llenaron las gradas para arropar a un Samsunspor que llegaba motivado a sus primeros octavos de final de la historia con la ambición de hacer daño a un equipo de LaLiga. Lo que el partido deparó fue una tarde europea del Rayo de las que quedan en la memoria del barrio: dos goles de Alemão, uno de Álvaro García y la eliminatoria prácticamente resuelta antes de la vuelta en Vallecas.
El Rayo fue el primero en imponer su ritmo. En el minuto 15, una jugada coral que combinó a Pep Chavarría, Unai López e Isi Palazón terminó con el balón en el área pequeña para que Alemão empujase a guardar con comodidad. El tanto del brasileño llegaba a rebufo de un remate previo de Isi al palo que ya había avisado de las intenciones visitantes. El Samsunspor tardó apenas seis minutos en responder: el delantero chadiano Marius Mouandilmadji, máximo goleador del conjunto turco en la temporada con 17 tantos en todas las competiciones, recogió un pase de Holse en el área y empató el partido ante la alegría de un estadio que creyó por un momento en la sorpresa. Con el 1-1 en el marcador, una acción de Tomasson sobre Alemão en el área generó protestas rayistas que ni el árbitro rumano Marian Barbu ni el VAR estimaron como penalti. El Rayo, sin embargo, no perdió la compostura. En el 40, Isi Palazón recogió un balón perdido en el centro del campo, buscó a Álvaro García por la banda y el extremo gallego aceleró, se metió dentro del área y cruzó con la derecha por bajo para hacer el 1-2 antes del descanso.
La segunda parte fue un ejercicio de paciencia para los de Iñigo Pérez. El Samsunspor, que terminó con el 63 por ciento de posesión en el global del partido, empujó con continuidad y tuvo sus ocasiones: una cabeza de Holse bien repelida por Augusto Batalla y un disparo de Makoumbou que el portero argentino también desvió. El Rayo cedió el balón con naturalidad, replegó bien sus líneas y esperó el contraataque. Y cuando llegó el momento, Alemão no falló. En el 78, el delantero brasileño recibió en la frontal del área, realizó una ruleta para zafarse de dos defensores y disparó seco y ajustado al palo. Un gol de una gran calidad individual que cerró el partido e hizo justicia al dominio global del Rayo en los momentos que más importaban.
El 1-3 coloca al Rayo Vallecano en una posición envidiable de cara a la vuelta del próximo jueves en Vallecas. Solo cuatro equipos de los que han perdido la ida por dos o más goles en la Conference League han conseguido pasar de ronda en ediciones anteriores, lo que convierte la ventaja franjirroja en casi definitiva. Alemão se va de Samsun una actuación excelsa con doblete y gran influencia en el juego combinativo, lo que refuerza su posición en el once de Iñigo Pérez en un momento en que el equipo también libra la batalla de la permanencia en LaLiga. El sueño europeo de Vallecas sigue vivo y el Samsunspor, que disputó su primera aventura en octavos continentales con dignidad, deberá remontar lo que en la vuelta se antoja casi imposible.