Tres goles en veinticinco minutos hicieron creer a la Real Sociedad que el partido estaba resuelto; dos en siete minutos le recordaron al Deportivo, y a todo Anoeta, que no. El conjunto de Matarazzo ganó 3-2 en la octava jornada de LaLiga, pero lo hizo sufriendo hasta el final, con una expulsión en cada área y una ventaja que se evaporó casi por completo.
El primer tiempo fue de efectividad txuri-urdin. El Dépor de Antonio Hidalgo salió mejor plantado y Yeremay tuvo la primera ocasión en el minuto 7, pero la Real fue ganando terreno y en el 29′ abrió el marcador: Soler puso un córner al segundo palo tras una devolución de Guedes y Jon Martín remató solo. Cinco minutos después, Arsen Zakharyan, novedad en el once, culminó con un disparo desde la frontal tras varios rebotes. Mamadou Sarr, autor de varios cortes providenciales, sostuvo la zaga hasta el descanso con el 2-0.
La segunda parte empezó con el Dépor más ambicioso, pero fue la Real quien golpeó primero. Barrene recuperó un balón en su área, lo mandó largo a Gonçalo Guedes y el portugués recorrió medio campo para cruzar un disparo potente: 3-0 en el 54′. El partido, entonces, se convirtió en un correcalles. En el 61′, Mario Soriano soltó un zurdazo cruzado desde la frontal que recortó distancias. Poco después llegó la jugada polémica: Marín agarró a Bil Nsongo cuando el delantero iba a una bola de gol, el árbitro Sesma Espinosa lo expulsó y señaló penalti, que Yeremay transformó en torno al 68′ para firmar el 3-2. Primer gol en Liga para el mago canario. No será el último.
Los últimos veinte minutos fueron un asedio coruñés. Leo Román evitó el cuarto con una gran parada a Oyarzabal en un mano a mano, y Remiro sacó un disparo potente de Adama Traoré cuando el Dépor rozaba el empate. En el 90′, Oyarzabal protegió un balón y le ganó la posición a Amatucci, que tuvo que agarrarlo para evitar el 4-2; Sesma lo expulsó y niveló el número de jugadores sobre el campo.
Los números dan la razón al Dépor en lo estadístico. El conjunto coruñés tuvo un 60% de posesión, 21 remates frente a 12 y 515 pases completados por 348 de la Real. Pero la Real fue más contundente: ambos llegaban con diez puntos, y con esta victoria los donostiarras llegan a 13, mientras el Deportivo se queda en 10. Matarazzo recuperó la victoria en casa tras el 0-3 del Atlético y el 2-3 en Mestalla, aunque su equipo vuelve a mostrar una debilidad recurrente: le cuesta cerrar los partidos. Hidalgo, por su parte, puede presumir de una gran reacción que no bastó para puntuar.