El Barcelona perdía 1-0 en el Ali Sami Yen, con un estadio entregado y un Galatasaray crecido, cuando Lamine Yamal decidió que la noche iba a ser suya. Entre el minuto 50 y el 65 de este martes en Estambul, el extremo azulgrana repartió dos asistencias que dieron la vuelta al marcador y dejaron un 1-4 en la segunda jornada de la fase liga de la Champions League 2026/27. Es la décima victoria en diez partidos oficiales del equipo de Hansi Flick esta temporada: ocho en LaLiga y dos en Europa, tras el 5-1 al Feyenoord de la primera jornada.
El inicio fue de dominio azulgrana sin profundidad. Ugurcan Çakır, el portero turco, tuvo que intervenir cuatro veces antes del descanso (dos ante Gordon, una ante Cancelo y otra ante Olmo), mientras el equipo de Okan Buruk esperaba su momento. Llegó en el 28′: un contragolpe de Rafael Leão por la izquierda acabó con Batrakov rematando y el balón desviándose en Cancelo hacia la portería de Joan García. El estadio estalló de nuevo poco después, pero un cabezazo de Yılmaz fue anulado por fuera de juego tras revisar el VAR.
Ese gol anulado resultó decisivo. Antes del descanso, Anthony Gordon, en posición adelantada, dejó pasar con inteligencia un balón que no iba para él, y João Cancelo, el mismo lateral que había desviado el 1-0, empató con un disparo cruzado dentro del área. El 1-1 cambió la inercia emocional de la noche.
La segunda parte fue otra historia. A los cinco minutos, Lamine Yamal puso un centro desde la derecha que Fermín López cabeceó al palo izquierdo (50′). Tres minutos más tarde volvió a asistir, esta vez a Gordon, que firmó su primer gol en Champions con el Barça (53′). Y en el 65′, tras un pase de Yamal que Gabriel Jesús dejó correr, Adeyemi definió cruzado y a ras de suelo para el 1-4. Los turcos no volvieron a generar ocasiones, y el árbitro italiano Marco Guida solo amonestó a jugadores locales (Leão y Salai).
Los números ayudan a medir el golpe. El Barça jugó sin Raphinha, su máximo goleador con 14 tantos en ocho partidos y baja por precaución también para este encuentro, y sin Frenkie de Jong, y aun así sumó nueve goles en dos partidos europeos. Con Gabriel Jesús y Adeyemi saliendo desde el banquillo para rematar la faena, Flick demostró que su plantilla tiene fondo de armario incluso en un campo tan hostil como el de Estambul.
El equipo azulgrana afronta ahora el resto de octubre con el pleno de victorias intacto, diez triunfos en diez partidos, y el Clásico asomando en el calendario, en el que Raphinha podría volver a ser pieza clave. El Galatasaray, que había adelantado su apuesta con Osimhen y Leão, aprendió que ante este Barça la ventaja nunca es segura.