Este martes en Dallas habrá jarana. Se vienen curvas en una semifinal monumental. Francia favorita, la mejor plantilla del torneo, Mbappé en ‘modo killer’ escoltado por un ataque —Dembélé, Doué, Olise— que parece diseñado en un laboratorio. España por su parte llega al envite mostrando unos ‘pasos prohibidos’ de madurez y competitividad.
Los analistas de medio mundo le dan a ‘Les Bleus’ más opciones. Y ahí está la trampa. Porque ya hemos visto esta película. Dos veces. Semifinal de la EURO 2024: España ganó 2-1 y se llevó el torneo. Semifinal de la Nations League 2025: España ganó 5-4 en un partido de locos. Dos citas, dos veces favorita Francia sobre el papel, dos veces España encontrando la manera de ganar el partido que de verdad importaba. No es casualidad, es un patrón. Y los patrones, en el fútbol, empiezan a pesar en la cabeza de quien los sufre antes que en la de quien los provoca.
Deschamps, zorro viejo, lo sabe bien. Por eso, cuando le preguntaron por su rival no habló de fútbol: habló de “valor” y de que España va a venir “a por ellos”. Es el lenguaje de quien respeta al rival. Los galos tiene individualidades que ganan partidos. España tiene un ‘know how’ y un guion que ya sabe cómo termina cuando aprieta el reloj.
La cabeza en estos duelos juega más que las piernas. Francia llega a su tercera semifinal consecutiva —campeona en 2018, subcampeona en 2022— y el fantasma no es perder, es perder otra vez contra el molesto vecino en el mismo momento del torneo. Si España gana ya no hablaremos de una racha: hablaremos de una losa.
Este partido seguramente lo sacará adelante quien sepa golpear más y mejor en los minutos de superioridad, que nadie dude que serán alternos. Ahí, España tiene un plus: la confianza de saber que ya lo ha hecho, dos veces, contra este mismo rival, en este mismo tipo de noches.
Las fichas azules tienen el talento para superar cualquier partido y a cualquier rival. Las rojas tienen la sana costumbre de ganar precisamente este. Dos cocos entran y uno sale. Solo puede quedar uno. Es el Día Nacional de Francia y España quiere tomar La Bastilla. Palomitas, fútbol y guillotina.