De 26 partidos jugados, el Barça ha ganado 25. Ha marcado 116 goles y solo ha encajado 7. La única derrota llegó el 2 de noviembre en el campo de la Real Sociedad. Esos son los números de otra temporada para enmarcar. El Barça de Pere Romeu ha conquistado la Liga F 2025-26 con cuatro jornadas de antelación y lo ha hecho en el derbi catalán, ganando 1-4 al Espanyol. Undécimo título liguero, séptimo consecutivo. Una hegemonía que no tiene comparación en el fútbol femenino español.
El partido tuvo todo lo que un derbi necesita para ser recordado. Carla Julià abrió el marcador a los dos minutos con un fuerte disparo cruzado. El Espanyol aguantó el asedio y consiguió el empate con un penalti que desató la alegría local brevemente. El guión parecía abierto, pero el Barça tiene la capacidad de resolver los partidos con la autoridad de quien sabe que más tarde o más temprano acabará imponiéndose. Tres goles más para el 1-4 final certificaron la superioridad habitual. La fiesta empezó en terreno rival.
Con este título, el Barça se distancia a 16 puntos del Real Madrid, segundo clasificado, una brecha que ilustra con crudeza la distancia real entre el líder y el resto. El Athletic Club sigue encallado en cinco títulos desde 2016, mientras que Levante y Atlético de Madrid cuentan con cuatro. La hegemonía blaugrana, iniciada en 2020, ha pasado por tres entrenadores -Lluís Cortés, Jonatan Giráldez y ahora Pere Romeu- y ninguno de los cambios de banco ha alterado ni un ápice la cultura ganadora que este club ha instalado en su sección femenina. Eso habla de estructura, de proyecto, de algo mucho más profundo que los nombres en la pizarra.
Este título es el segundo de la temporada tras la Supercopa de España. El objetivo ahora es ambicioso: la Copa de la Reina, con la final ante el Atlético de Madrid pendiente, y sobre todo la UEFA Women’s Champions League, donde el Barça sigue aspirando a ampliar su palmarés europeo. El equipo llega a esa recta final con el título liguero en el bolsillo y con la confianza de haber dominado la competición doméstica de una manera que va más allá de cualquier adjetivo. La temporada sigue, pero esta liga ya es historia.