El Bayern Múnich dio un paso casi definitivo hacia el título de la Bundesliga al imponerse este sábado al Borussia Dortmund (2-3) en el Signal Iduna Park, en un Der Klassiker intenso y cambiante que confirmó la superioridad competitiva del líder. El conjunto bávaro remontó dos veces y terminó decidiendo el encuentro en los minutos finales, ampliando su ventaja en la clasificación hasta los once puntos sobre su rival directo cuando restan diez jornadas para el final. Más de 81.000 espectadores llenaron el estadio en un duelo que volvió a reflejar la enorme exigencia emocional y deportiva que caracteriza a este clásico del fútbol alemán.
El Borussia Dortmund ofreció una primera parte valiente y disciplinada, con un bloque compacto que logró contener la presión inicial del Bayern y encontrar espacios a la espalda de la defensa visitante. El equipo local se adelantó en el minuto 26 con un cabezazo de Nico Schlotterbeck tras una acción a balón parado, premiando el buen arranque de los amarillos y encendiendo a la grada. Durante ese tramo, el Dortmund pareció más cómodo en el intercambio físico y emocional, mientras el Bayern encontraba dificultades para imponer su ritmo en campo contrario.
El partido cambió tras el descanso. El Bayern adelantó líneas y comenzó a encontrar a Harry Kane entre centrales, y el delantero inglés igualó el encuentro en el minuto 54 con una definición precisa que marcó el inicio de la remontada. La presión bávara fue creciendo hasta que el propio Kane transformó un penalti en el minuto 70 para completar la vuelta al marcador y confirmar su extraordinario momento goleador. El líder ya controlaba el ritmo del encuentro y parecía encaminado hacia una victoria sin sobresaltos.
Sin embargo, el Dortmund no se rindió y volvió a equilibrar el partido en el minuto 83 con una espectacular volea de Daniel Svensson que devolvió la incertidumbre al clásico. El empate reflejaba la resistencia del conjunto local, que empujó en el tramo final en busca de un resultado que mantuviera viva la pelea por la Bundesliga. Durante varios minutos el partido entró en un intercambio abierto de golpes, con ambos equipos atacando sin especular.
La resolución llegó en el minuto 87, cuando Joshua Kimmich conectó un potente disparo para firmar el 2-3 definitivo y silenciar el Signal Iduna Park. El Bayern volvió a demostrar su capacidad para decidir los grandes partidos y reforzó su dominio histórico en este enfrentamiento, que ha marcado la última década del fútbol alemán. Para el Dortmund quedó la sensación de haber competido con carácter pero sin la eficacia necesaria; para el Bayern, en cambio, la victoria tuvo el valor simbólico de un triunfo que acerca definitivamente el campeonato.