En un Estadio de Vallecas tenso y con ambiente cargado por la necesidad de puntos para ambos equipos, CA Osasuna firmó una victoria clave por 1-3 ante el Rayo Vallecano en la 21ª jornada de LaLiga EA Sports 2025-26, sumando sus primeros tres puntos como visitante en la temporada y complicando aún más la situación de los madrileños en la lucha por la permanencia.
El partido comenzó con un ritmo equilibrado, pero pronto Osasuna tomó la iniciativa en la primera mitad. En el minuto 29, tras un saque de esquina bien ejecutado, el croata Ante Budimir aprovechó la indecisión defensiva del Rayo para cabecear con precisión y anotar el 0-1, adelantando al conjunto navarro antes del descanso.
Tras el paso por vestuarios, el Rayo intentó reaccionar con más protagonismo ofensivo y presión sobre la salida de balón rojilla. Esa insistencia dio sus frutos en el minuto 59, cuando el senegalés Pathé Ciss, reciente Campeón de África, remató de cabeza un centro desde la esquina para igualar el marcador y devolver la esperanza a los locales.
Sin embargo, en un desenlace vibrante, Osasuna volvió a inclinar la balanza a su favor en los minutos añadidos. Un desafortunado gol en propia puerta de Jozhua Vertrouwd, tras una internada visitante y presión alta, situó el 1-2 (minuto 91) y subrayó la efectividad del conjunto de Alessio Lisci incluso en los instantes finales. Apenas unos instantes después, Asier Osambela recogió un error en la salida del Rayo y definió con frialdad para establecer el 1-3 definitivo (minuto 94), rematando un importante triunfo que Osasuna había gestado con paciencia.
Destacar el descomunal partido, una vez más, de un Víctor Muñoz que se sigue postulando como una de las grandes revelaciones de LaLiga. Este triunfo rojillo supone un respiro para Osasuna en su objetivo de alejarse de la zona baja, alcanzando mejores sensaciones y puntos que consolidan su posición en la tabla fuera de casa, algo que no había conseguido en lo que va de campaña. El Rayo, por su parte, acumula dos derrotas consecutivas en liga y ve incrementarse la presión competitiva, con la necesidad de recuperar puntos urgentes para evitar complicaciones más profundas.
En resumen, un Osasuna valiente y eficaz supo aprovechar sus oportunidades en momentos decisivos, mientras que el Rayo, a pesar de la reacción en la segunda mitad, no logró sostener la igualdad y cayó en un tramo final marcado por el acierto navarro.