El Deportivo Alavés logró una victoria de autoridad por 2-1 ante el Espanyol en la 11ª jornada de LaLiga 2025-26, en el corazón de Mendizorroza, donde el equipo vitoriano hizo del rigor y la intensidad su mejor argumento. Los babazorros se instalaron en una vorágine eléctrica durante la primera media hora, con Denis Suárez como ejecutor precoz en el área y Lucas Boyé encarnando la fuerza y el saber hacer antes del descanso.
El partido tuvo el guion esperado por la afición local: presión asfixiante, transiciones rápidas y vértigo por los costados. Denis Suárez, en el minuto cinco, aprovechó un pase de Yusi para abrir la cuenta, confirmando el excelente arranque del Alavés. Poco después, Boyé encontró recompensa a su esfuerzo y conducción, robando el balón en la banda para batir a Dmitrovíc y firmar el 2-0 justo antes del intermedio, tras una desconexión defensiva del Espanyol.La réplica del Espanyol y el sufrimiento albiazul
La segunda parte mutó el escenario: el Espanyol, herido y ambicioso tras la charla de Manolo González en la caseta, rehizo su discurso y acortó distancias gracias a un sólido remate de cabeza de Roberto Fernández, tras un saque de banda. El bloque catalán rondó el empate con llegadas constantes, pero la falta de precisión y el buen hacer defensivo del Alavés abortaron la remontada perica.El valor de resistir y la expulsión de Boyé
El epílogo del partido fue un ejercicio puro de resistencia. Boyé, tras celebrar un partido de gran despliegue, vio la segunda amarilla y dejó a los suyos con uno menos para los minutos finales, despertando la angustia en la grada. El Espanyol presionó con verticalidad e insistencia, pero Mendizorroza se hizo inexpugnable: Carlos Vicente rozó el tercero al estrellar el balón en el poste, y la zaga babazorra se defendió con todo lo que tenía.Impulso en la tabla y mensaje de futuro
La victoria relanza al Alavés, que se instala en la zona templada de la clasificación con quince puntos, a seis del descenso y mirando de reojo hacia la Europa League. El Espanyol, por su parte, se mantiene entre los candidatos a puestos europeos, pero el tropiezo en Vitoria sirve de aviso ante la feroz competencia y la igualdad extrema que marca el torneo este curso. Mendizorroza, una vez más, certifica su condición de fortín y de escenario decisivo en las aspiraciones albiazules.