El Liverpool volvió a imponer su ley en el derbi de Merseyside y sumó su quinta victoria consecutiva en la Premier League. Los de Arne Slot derrotaron 2-1 al Everton en Anfield en un partido que tuvo a Ryan Gravenberch como protagonista absoluto: el centrocampista neerlandés abrió el marcador y más tarde asistió a Hugo Ekitike, firmando una actuación que ya es histórica al convertirse en el jugador más joven en marcar y asistir en un clásico liguero entre estos dos clubes.
El inicio fue un vendaval rojo. Apenas habían pasado diez minutos cuando Salah puso un balón medido al área y Gravenberch, con sangre fría, superó a Pickford para el 1-0. El tanto no calmó al Liverpool, que siguió presionando arriba y encontrando grietas en la defensa visitante. A la media hora, el propio Gravenberch se vistió de asistente y habilitó a Ekitike, que cruzó el balón al palo largo para ampliar la ventaja.
El Everton, superado en la primera mitad, cambió el guion tras el descanso. Con Jack Grealish más activo y Ndiaye generando peligro, los de David Moyes comenzaron a discutirle la posesión a su rival. En el 58’, Gueye aprovechó una dejada de Ndiaye para batir a Alisson y devolverle emoción al choque.
El tramo final fue más equilibrado. Everton lo intentó con cambios ofensivos y cargando el área, pero el Liverpool mostró más oficio que nervios esta vez y aseguró tres puntos que le mantienen líder con pleno de victorias.
El técnico escocés prolonga así su maldición en Anfield: nunca ha ganado en 21 visitas de Premier League. Para los ‘reds’, en cambio, la racha continúa. Con un Gravenberch en estado de gracia y un grupo cada vez más asentado, Anfield celebró otro capítulo victorioso en el derbi de la ciudad.