El Getafe logró una sólida victoria 2-0 frente al Real Oviedo en el Coliseum, afianzando su excelente arranque liguero en la cuarta jornada de La Liga 2025-26. El conjunto de Bordalás supo manejar los tiempos y aprovechar sus mejores virtudes para someter a un Real Oviedo que, aunque compitió, no logró inquietar con verdadera peligrosidad la portería de David Soria.
El partido estuvo marcado por un primer tiempo trabado, en el que la acción más destacada fue el duro choque entre las cabezas de Diego Rico y Nacho Vidal, que obligó a retirar al jugador ovetense y condicionó la defensa visitante. Tras esa interrupción y unos minutos de preocupación y tensión, el Getafe fue paciente y encontró premio en el tiempo añadido: una falta lateral ejecutada por Luis Milla encontró a Mario Martín solo en el segundo palo, quien abrió el marcador con un cabezazo precioso.
Apenas cinco minutos después, de nuevo Luis Milla, elegido MVP del partido, asistió a Borja Mayoral para poner el 2-0, tras una mala salida de Escandell y un Javi López -debutaba con los carbayones- desacompasado en los dos goles recibidos. En ese torrente ofensivo, el Oviedo estuvo cerca de recortar distancias con un soberbio disparo de Alberto Reina, que golpeó el larguero, pero la suerte y el acierto permanecieron del lado azulón.
En la segunda mitad, el conjunto madrileño supo gestionar con oficio la ventaja establecida. El ritmo disminuyó y la atención se centró en mantener el orden defensivo. El delantero uruguayo Fede Viñas se autoexpulsó por el Oviedo, facilitando aún más el control local y privando a los carbayones de opciones para buscar el empate. Los cambios y las tarjetas fueron protagonistas de un tramo final que apenas dejó espacio para la emoción, salvo una última acción en la que Ilic estuvo a punto de marcar para los asturianos.
El triunfo supone la mejor puesta en escena para el Getafe en su regreso al Coliseum, tras tres partidos fuera y cinco derrotas seguidas como local el curso anterior. Mario Martín y Borja Mayoral anotaron con precisión y Luis Milla se erigió como el cerebro de un equipo que suma nueve puntos de doce posibles, mientras el Oviedo sigue sin encontrar el rumbo adecuado en su regreso a Primera División.