Marc Márquez se ha impuesto en el Gran Premio de San Marino, logrando su undécima victoria de la temporada tras una intensa batalla con Marco Bezzecchi. Márquez arrancó desde la segunda posición y mantuvo un alto ritmo, acechando siempre a Bezzecchi, quien comenzó en la pole y lideró buena parte de la prueba. Un error del italiano en la curva ocho durante la duodécima vuelta permitió al piloto de Ducati tomar la delantera. Desde esa maniobra decisiva, Márquez controló la carrera pese a la presión constante del piloto de Aprilia, cruzando la meta con apenas medio segundo de ventaja.
La carrera fue accidentada, con abandonos relevantes como los de Pecco Bagnaia, Enea Bastianini y Joan Mir entre otros, lo que redujo el grupo de cabeza. Álex Márquez completó el podio en tercera posición, distanciado de los líderes pero afianzándose como uno de los pilotos más regulares de la temporada. La presencia de Ducati dominó la competición, con cinco de sus motos entre los seis primeros puestos.
El triunfo consagra a Márquez como líder indiscutible del campeonato, elevando su cuenta a 512 puntos, una cifra histórica en MotoGP a falta de seis carreras. Álex Márquez se consolida como segundo con 330 puntos, por delante de Bagnaia (237) y Bezzecchi (229); quienes mantienen opciones para el podio final.
En cuanto a las posibilidades de proclamarse campeón, Marc Márquez necesita sumar únicamente tres puntos más que Álex Márquez en el próximo GP, que se celebrará en Japón a finales de septiembre. Eso significa que, con un resultado modesto en tierras niponas, Márquez podría adjudicarse el título, igualando a Valentino Rossi en número de títulos mundiales y consolidando su temporada como una de las más dominantes de la historia.