La campeona sobrevive. Sigue agarrando su trono, por más que la empujen para salir del mismo. No empezó con buen pie en este torneo, con una derrota ante Francia que supuso la primera de su seleccionadora en esta competición. Y las eliminatorias han sido todo un ejercicio de resistencia. Sea como sea, Inglaterra está en la final y no quiere marcharse de su reino.
Su camino hasta Basilea ha pasado por dos prórrogas que ya acumula en sus piernas. Y lejos de perder los nervios cuando no localizaba la ruta hacia su destino, encontró esa mezcla de suerte, perseverancia y fe. Con Suecia, a diez minutos del final, remontó un 2-0 en contra para llegar hasta una tanda de penaltis, con mucha falta de acierto, que acabó cayendo a su favor. Con Italia se ha repetido un guion agónico, encontrando el gol en el último aliento.
En ambos episodios, asomadas a un abismo que parecía inevitable, emergió Michelle Agyemang como un salvavidas. Frente a las suecas para firmar el empate que las socorrió, ante las ‘Sorelle D’Italia’, y su plausible camino, para alargar el partido en el último suspiro. La delantera del Arsenal, la futbolista más joven de la convocatoria, ha sido uno de los cambios ejecutados desde el banquillo en el tramo final de los dos encuentros. Otro de los mismos, puso el gol de la victoria que les ha llevado a la máxima cita de la competición. Chloe Kelly falló el lanzamiento desde los once metros, pero terminó dictando sentencia. Keep calm and carry on.
Sin excesos, resolutiva. Inglaterra volvió a coger el último tren y jugará la tercera final consecutiva en un gran torneo. Podría ser ante España, si esta noche supera a un combinado alemán que no sucumbió al relato francés con inferioridad numérica escribiendo su propia hazaña. Podría repetirse un capítulo habitual de los últimos tiempos. Inglaterra eliminó a España en cuartos en la Euro de 2022, España venció a Inglaterra en la final del Mundial de 2023. Podría ser Alemania, para emular la última final; quizá con otra conclusión. Quien repite final es Sarina Wiegman, que ya es la primera entrenadora en dirigir más encuentros en la fase final del torneo (16). Los dos últimos trofeos de la Eurocopa están en sus bolsillos, con dos selecciones distintas. Inglaterra intentará defender con uñas y dientes su trono pero, una vez más, no lo tendrá fácil. La corona está en juego. El domingo, el desenlace.