Zlatko Dalic ha puesto fin a su etapa como seleccionador de Croacia tras nueve años al frente del combinado nacional. La decisión llega pocos días después de la eliminación del conjunto balcánico en el Mundial de 2026, donde cayó por 2-1 ante Portugal en los dieciseisavos de final. Con su marcha concluye uno de los ciclos más exitosos de la historia del fútbol croata, marcado por una competitividad constante en las grandes citas internacionales.
Nombrado seleccionador en octubre de 2017, Dalic transformó a Croacia en una de las selecciones más fiables del panorama mundial. Bajo su dirección alcanzó la final del Mundial de Rusia 2018, logró el tercer puesto en Catar 2022 y condujo al equipo hasta la final de la Liga de Naciones 2023, en la que cayó ante España en la tanda de penaltis. En total dirigió 111 encuentros, con un balance de 62 victorias, 20 empates y 29 derrotas, cifras que consolidan su condición de técnico más laureado de la historia del país.
Más allá de los resultados, Dalic deja como herencia una identidad competitiva que permitió a Croacia mantenerse entre las grandes potencias del fútbol internacional durante casi una década. Supo exprimir una generación liderada por Luka Modric y acompañar su progresiva renovación sin perder ambición, convirtiendo a la selección balcánica en un rival respetado por cualquier aspirante. Su despedida abre una nueva etapa para Croacia, que afrontará el futuro con el reto de mantener el nivel de exigencia que convirtió al mandato de Dalic en una referencia para el fútbol europeo.