Turquía abandonó el Mundial con una sonrisa que llegó demasiado tarde. La selección dirigida por Vincenzo Montella derrotó por 3-2 a Estados Unidos en un partido vibrante, decidido en el último suspiro, pero el triunfo no alteró el desenlace de un Grupo D que ya había condenado a los turcos antes del pitido inicial. Al menos, el combinado otomano evitó marcharse de vacío y encontró un premio al esfuerzo realizado frente a un conjunto estadounidense que, con el liderato ya asegurado, aprovechó la última jornada para dar descanso a buena parte de sus habituales.
El encuentro comenzó con un ritmo frenético. Apenas habían transcurrido tres minutos cuando Auston Trusty aprovechó un saque de esquina para adelantar a los anfitriones y firmar su primer gol como internacional. Lejos de acusar el golpe, Turquía respondió con personalidad. Arda Güler asumió el protagonismo, empezó a aparecer entre líneas y encontró el empate en el minuto 10 tras una buena acción colectiva. El tanto dio confianza a los europeos, que pasaron a controlar el balón y encontraron premio de nuevo poco después de la media hora, cuando Orkun Kökçü culminó una combinación en el área para completar la remontada antes del descanso.
Estados Unidos reaccionó nada más volver de los vestuarios. Sebastian Berhalter cazó un balón suelto dentro del área en el minuto 49 para devolver la igualdad al marcador y el partido volvió a abrirse. Mauricio Pochettino dio entrada a Christian Pulisic, que reaparecía tras superar sus problemas físicos, y el conjunto norteamericano ganó profundidad en los últimos metros. Sin embargo, Turquía no dejó de buscar el triunfo. Güler siguió siendo el futbolista más desequilibrante sobre el césped y lideró los ataques de un equipo que se negó a aceptar el empate como desenlace.
Cuando todo parecía encaminado hacia el reparto de puntos, llegó el último golpe. Ya en el minuto 98, Can Uzun encontró espacio en el segundo palo y puso un balón que Kaan Ayhan empujó a la red. Fue un gol que resumió el empeño de una selección que, pese a haber quedado eliminada tras las derrotas ante Australia y Paraguay, no dejó de competir. La victoria no cambió su destino, pero sí permitió a Turquía despedirse del Mundial con mejores sensaciones. Estados Unidos, por su parte, afrontará los dieciseisavos frente a Bosnia y Herzegovina.