La veterana snowboarder española Queralt Castellet ofreció este jueves una actuación destacada en la final femenina de halfpipe de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026, terminando en 10ª posición y rozando de nuevo un diploma olímpico, distinción que reconoce a los diez mejores de cada prueba. A sus 36 años, Castellet volvió a demostrar su competitividad en la élite internacional del snowboard pese a no lograr una manga limpia que la catapultara más arriba en la clasificación.
La final del halfpipe en la pista de Livigno estuvo marcada por condiciones desafiantes -viento, nieve y cambios de luz- que complicaron las ejecuciones más arriesgadas y provocaron numerosas caídas entre las participantes. Queralt Castellet, medallista de plata en Beijing 2022, buscó ajustar su estrategia en cada ronda, pero no logró completar una bajada sin errores significativos que le permitieran pelear por los primeros puestos.
Pese a ello, la sabadellense puso sobre la nieve toda su experiencia en sus sextos Juegos Olímpicos, un hito de longevidad en una disciplina exigente donde la combinación de técnica, riesgo y mentalidad es clave. Tras una caída inicial que condicionó su puntuación, Queralt Castellet mejoró sus sensaciones en las rondas siguientes y se mantuvo en el grupo de competidoras que completaron todas sus bajadas, algo que ya de por sí representa un logro ante un nivel tan alto de participación.
La prueba fue dominada por la joven surcoreana Gaon Choi, que logró el título olímpico con una impresionante bajada en la tercera ronda, mientras que la favorita Chloe Kim se tuvo que conformar con la medalla de plata tras una sólida actuación pero sin mejorar en sus intentos posteriores. Para Castellet, el 10º puesto es un resultado agridulce: lejos de su podio en Pekín, pero con la satisfacción de haber competido de tú a tú en una final olímpica más y añadir otro capítulo a una trayectoria histórica para el snowboard español.