La Real Sociedad firmó una noche de fuga y liberación en Anoeta, venciendo al Sevilla por 2-1 en la jornada 10 de LaLiga, con el liderazgo absoluto de Mikel Oyarzabal, que marcó los dos goles decisivos para sacar a los donostiarras de la alargada sombra del descenso.
Desde el pitido inicial, el Sevilla mostró ambición, con un disparo peligroso de Carmona a los pocos segundos. Tras el buen arranque de los de Matías Almeyda, el ritmo del partido poco a poco lo fue marcando la Real Sociedad. Tras una mano del central portugués Fábio Cardoso en el área andaluza, Oyarzabal transformaría el penalti en el 1-0 en el minuto 16, dando alivio y tranquilidad a los de Sergio Francisco.
Sin embargo, el Sevilla reaccionó con determinación. Una jugada ensayada en el 30′ permitió que el cañonero serbio Nemanja Gudelj probara suerte desde la frontal del área, y el rebote desafortunado en Gorrotxategi terminaría igualando el marcador. La Real, lejos de acusar el golpe, confió en su capitán, que seis minutos después aprovechó un grave error infantil de José Ángel Carmona al efectuar un saque de banda y remató cruzado con la zurda para devolver la ventaja (2-1) a los locales.
El segundo acto mostró a un Sevilla voluntarioso pero incapaz de penetrar el entramado defensivo donostiarra. El conjunto txuri-urdin priorizó el control y la solidaridad atrás, esperando su oportunidad al contragolpe. La ocasión de la sentencia la tendría Sergio Gómez en el 83′, tras un grave error del portero griego Vlachodimos, pero el nerviosismo le jugó una mala pasada y envió el remate fuera. El tramo final estuvo marcado por la ansiedad, con amonestación incluida a Oyarzabal y un volcán de voluntad de un Sevilla sin éxito.
Mikel Oyarzabal, que cumple hoy 10 años de su debut en Primera División, reivindicó su rol de líder con dos dianas que no solo valen tres puntos, sino que pueden marcar un punto de inflexión en la campaña donostiarra, hasta ayer sumida en dudas y derrotas. Por su parte, el Sevilla encadena su segunda derrota consecutiva y evidencia problemas tanto en definición como en solidez defensiva, distanciándose de los puestos cabeceros tras una fase irregular.
La victoria saca a la Real Sociedad de la zona baja, mientras que los sevillistas encadenan dos derrotas consecutivas y deberán replantear su escenario competitivo en medio del exigente calendario liguero. El partido fue una muestra de resiliencia de la Real, que supo sufrir y aprovechar sus oportunidades. El Sevilla, con buenos minutos de presión por momentos, terminó desnortado y sin ideas ante la muralla impuesta por los donostiarras. El “efecto Oyarzabal” fue total y decisivo, en una noche de alivio en San Sebastián. La Real Sociedad ya mira hacia arriba, con la esperanza de que este triunfo marque el punto de inflexión que tanto necesitaba en una temporada que empezó fatal y que casi se lleva a Sergio Francisco por delante.