México cumplió con el guion que exigía una noche histórica. El anfitrión abrió el Mundial 2026 con una victoria convincente ante Sudáfrica (2-0) en un Estadio Azteca entregado a la causa, rompiendo además una larga secuencia sin triunfos en partidos inaugurales mundialistas. Los goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez permitieron al conjunto dirigido por Javier Aguirre arrancar el torneo con tres puntos y la sensación de haber gestionado con solvencia la presión del estreno.
El encuentro quedó encarrilado muy pronto. Sudáfrica cometió un error en la salida de balón que Quiñones aprovechó para marcar el primer gol del campeonato y desatar la euforia en las gradas en el minuto 9. A partir de ahí, México asumió el control territorial y emocional del partido, monopolizando la posesión y limitando las opciones ofensivas de un rival que nunca terminó de asentarse sobre el césped. La ventaja mínima, sin embargo, mantuvo abierto el duelo durante buena parte del primer tiempo.
La situación se complicó todavía más para los africanos nada más comenzar la segunda mitad. Siphephelo Sithole fue expulsado en el minuto 50 tras frenar una acción manifiesta de peligro, dejando a su equipo con diez futbolistas. México encontró entonces más espacios para atacar y terminó encontrando el premio definitivo en una acción colectiva culminada por Raúl Jiménez, que cabeceó a la red para firmar el 2-0 y encarrilar definitivamente la primera victoria del torneo.
El tramo final tuvo más tensión que fútbol. Themba Zwane vio la segunda roja para Sudáfrica en el minuto 84, mientras que César Montes fue expulsado ya en el tiempo añadido, dejando a ambos equipos con un sabor agridulce en el apartado disciplinario. De hecho, el choque inaugural terminó registrando tres expulsiones, una circunstancia poco habitual para un partido que debía servir como carta de presentación del torneo.
Además, la noche dejó una imagen para la historia del fútbol mundial: el debut de Gilberto Mora. Con apenas 17 años, el centrocampista se convirtió en el jugador más joven en disputar una Copa del Mundo, un récord que añade una dimensión especial a una jornada ya de por sí significativa para el fútbol mexicano. El anfitrión arrancó el Mundial con una victoria convincente, tres puntos fundamentales y la sensación de que el presente y el futuro pueden caminar de la mano durante las próximas semanas.