Marc Márquez firmó en Misano su séptima victoria en el trazado Marco Simoncelli, la quinta de esta temporada 2026 y la 78ª de toda su carrera en MotoGP, un doblete de sprint y carrera larga que ha reactivado por completo la lucha por el título con solo unas fechas por delante. El piloto de Cervera, correspondiente a la decimocuarta cita del calendario, cruzó la meta por delante de su hermano Álex Márquez y de Pedro Acosta, completando un podio que dejó, además, un dato histórico: los seis primeros clasificados fueron, por primera vez en la historia de la categoría, todos españoles.
La carrera tuvo su punto de inflexión casi al instante. Marco Bezzecchi, que partía desde la pole position en su propio feudo y que lideraba el pelotón nada más darse la salida, se fue al suelo en la primera vuelta, dejando a Aprilia sin ninguna opción real de pelear por la victoria. Márquez, atento a la oportunidad, capitalizó de inmediato el vacío dejado por el italiano: tras un breve pulso con Jorge Martín, tiró hacia adelante y ya no soltó el liderato hasta la bandera a cuadros, en una actuación sólida de principio a fin sobre su Ducati oficial.
El episodio de la caída de Bezzecchi, además, dejó un capítulo cargado de polémica que sigue coleando días después: en el enfrentamiento posterior entre ambos pilotos, testigos de la escena describieron un golpe directo de Márquez hacia el rostro del italiano, un incidente cuyas consecuencias disciplinarias todavía están por determinarse en el seno del campeonato.
El resultado tuvo un impacto inmediato en la clasificación general. Márquez alcanzó los 274 puntos, exactamente los mismos que atesora Jorge Martín, que vivió una jornada complicada en Misano y terminó fuera del podio, cediendo posiciones hasta la quinta plaza. El vigente campeón, sin embargo, conserva la primera posición del Mundial gracias al desempate por número de victorias: cinco triunfos por el único que suma Márquez hasta ese momento de la temporada, un matiz reglamentario que mantiene la tensión del campeonato en un empate técnico de máxima igualdad.
El propio Márquez, en unas declaraciones que ya circulan como una de las frases del fin de semana, reconoció sentirse «completamente liberado mentalmente» tras certificar en Misano su regreso al liderato provisional del Mundial por primera vez en toda la temporada 2026, una remontada que resume el mejor resumen posible de su filosofía actual: «Es mucho mejor ser el perseguido que el perseguidor». Con este resultado, y a falta de un puñado de citas para el cierre del calendario, MotoGP afronta su tramo final con la pelea por el título más abierta y apasionante de los últimos años.