Las eliminatorias sudamericanas rumbo al Mundial FIFA 2026 llegan a su fase decisiva, con la penúltima jornada centrando la atención de todo el continente este jueves 4 de septiembre. Argentina, ya clasificada, recibe a Venezuela en un cruce cargado de simbolismo: podría ser la última aparición de Lionel Messi en suelo argentino por eliminatorias, mientras la Vinotinto se juega sus últimas cartas para mantenerse en zona de repechaje. El Estadio Monumental será el escenario de un duelo histórico y emocional, que pone cara a cara a equipos con realidades y objetivos muy distintos.
Argentina llega al compromiso como líder absoluto de la tabla, con 35 puntos y un rendimiento sólido bajo la dirección de Lionel Scaloni. Viene de lograr un empate agónico contra Colombia y apuesta por una mezcla de experiencia y juventud, con la inclusión de promesas como Franco Mastantuono y Claudio Echeverri. Enfrente estará Venezuela, que acumula 18 puntos y necesita puntuar para asegurar el repechaje; la derrota ante Uruguay la obligó a buscar la hazaña en territorio argentino. El equipo de Fernando Batista confía en la potencia de Salomón Rondón y la creatividad de Yeferson Soteldo para ilusionar a sus hinchas.
El historial entre ambos seleccionados muestra un claro dominio argentino: de 17 cruces eliminatorios, la Albiceleste ganó 13, mientras que Venezuela solo venció una vez y hubo tres empates. Los últimos duelos también favorecen a Argentina, pero el gol reciente de Rondón volvió a recordar que la Vinotinto aún puede dar sorpresas, especialmente cuando la presión de clasificación es máxima. Las variantes tácticas y el contexto emocional—el posible adiós de Messi y la urgencia venezolana—convierten este partido en uno de los focos de la jornada.
El otro foco determinante de la fecha estará en el cruce entre Colombia y Bolivia, un partido de alto voltaje en el que ambos mantienen chances matemáticas de clasificación directa o al repechaje. Colombia necesita al menos un empate para asegurar un lugar en el repechaje, mientras que una victoria la sellaría su boleto directo al Mundial sin depender de otros resultados. Bolivia, por su parte, afronta la obligación de ganar y aguardar otros marcadores, especialmente el de Argentina-Venezuela, para mantener sus posibilidades vivas.
La jornada se presenta con altos niveles de expectativa y dramatismo, típica de las eliminatorias sudamericanas. Este superjueves puede marcar el cierre de trayectorias emblemáticas y el inicio de nuevos sueños para selecciones que buscan dar el último paso rumbo a la Copa del Mundo 2026. La emoción de los encuentros, la rivalidad histórica y la tensión de los clasificados y rezagados se conjugan para ofrecer una definición apasionante en el continente.