La primera semifinal del Mundial de Clubes terminó con la victoria del Chelsea por 2-0, convirtiéndose en el primer finalista de la competición. La figura del encuentro fue João Pedro, quien en su primera titularidad en el torneo anotó ambos tantos con auténticos golazos que desarmaron al Fluminense y aseguraron la clasificación del equipo inglés.
El partido comenzó con un dominio inicial del Fluminense en la posesión, pero sin generar ocasiones claras. El Chelsea, con paciencia, fue imponiendo su superioridad y tuvo su primera oportunidad clara que terminó en gol gracias a un disparo colocado de João Pedro desde fuera del área, que sorprendió a Fabio. El futbolista brasileño no celebró y pidió perdón a la afición tricolor por su pasado como jugador de Fluminense.
A pesar del golpe, Fluminense no se rindió y tuvo una ocasión clarísima para empatar cuando Hércules superó al portero rival, pero Cucurella salvó en la línea de gol. Además, hubo una polémica mano dentro del área de Chalobah que inicialmente fue señalada como penalti, pero tras revisión del VAR el árbitro decidió no pitarlo, argumentando que la mano estaba en posición natural.
En la segunda mitad, el Chelsea salió con más intensidad y logró sentenciar el partido con un contragolpe letal que João Pedro definió tras un recorte en el área, dejando sin opciones a Fluminense. El equipo brasileño, que había hecho historia al llegar a semifinales como único representante no europeo, terminó bajando los brazos ante la superioridad física y táctica del Chelsea.
El conjunto de Maresca espera ahora rival para la final, que saldrá hoy del enfrentamiento entre PSG y Real Madrid, mientras que Fluminense se despide con la cabeza alta tras una actuación destacada en este Mundial de Clubes.