Jessica Bouzas (Villagarcía de Arousa, 2002) está viviendo un 2026 diferente. La tenista gallega ha introducido diferentes modificaciones en su tenis, lo que le está llevando a una temporada (o al menos una primera mitad de temporada) discreta en cuanto a resultados.
Cinco triunfos en 13 partidos, sin lograr encadenar dos victorias seguidas. En Madrid hace su sexta aparición en el torneo, donde ha jugado dos veces la segunda ronda y va a por la tercera, por primera vez en la capital española (Shnaider, #19 WTA, el jueves).
El estreno en la Caja Mágica, en la pista Manolo Santana ha sido impecable: 6-1 6-1 a la brasileña Haddad-Maia en 74 minutos. Por contundencia del resultado, su mejor partido del año: “No me esperaba un marcador tan abultado. Me preocupaba el comienzo del partido porque llevaba un par de semanas sin competir, pero ha sido bueno y estoy muy contenta con mi actitud en pista”.
La actual #48 de la WTA (llegó a ser #40) asume con mucha naturalidad que está viviendo un proceso de cambios que están afectando a los resultados. En esa mejoría, vive unos meses un poco diferentes. Pero no tiene dudas que las modificaciones son a mejor: “Estoy muy contenta con el cambio en el saque. He modificado la empuñadura y el gesto. Estoy muy contenta con las sensaciones por este cambio y solo queda seguir trabajando”. El estreno ha estado protagonizado por un vendaje en la pierna izquierda a la que Jessica le quita importancia: “El vendaje es pura prevención al comenzar la gira de tierra. Al cambiar de superficie lo notas, pero todo está perfecto”.
Con el triunfo asegurado en su primer partido, Bouzas sueña con que Madrid protagonice ese cambio de tendencia para que la temporada mejore en cuanto a resultados. Pero sabiendo que la clave está en seguir trabajando todos los días: “El apoyo que hay aquí en Madrid es único y por eso le tengo mucho cariño al torneo. Pasamos muchas semanas fuera de casa y para uno que podemos disfrutarlo, es una experiencia que me encanta vivir cada año. Madrid supone un extra de motivación y querer hacerlo bien es un arma de doble filo. Intento coger el lado positivo, apoyándome en mi entorno y en el público que viene a verme. Las mejoras deben estar basadas en un trabajo diario, que es de donde salen los resultados y ojalá Madrid sea ese punto de inflexión en la temporada”.
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