España inició su camino en el Mundial con un empate sin goles ante Cabo Verde, un resultado inesperado para una de las selecciones llamadas a pelear por el título, pero que reflejó las dificultades que encontró durante los noventa minutos para derribar el entramado defensivo de su rival. La selección de Luis de la Fuente monopolizó la posesión desde el inicio y pasó gran parte del encuentro instalada en campo contrario, aunque sin la claridad necesaria para transformar ese dominio en ocasiones verdaderamente decisivas.
La primera mitad ya dejó señales de lo que sería el partido. España movió el balón con paciencia, pero a menudo con una circulación demasiado previsible ante una Cabo Verde muy ordenada y solidaria en los repliegues. La mejor ocasión llegó en el minuto 38, cuando Ferran Torres se encontró con el larguero, mientras que Mikel Oyarzabal también obligó a intervenir al guardameta Vozinha, que comenzó entonces a convertirse en uno de los nombres propios de la tarde.
Tras el descanso, el guion apenas cambió. España siguió acumulando posesión y acercamientos, mientras el combinado africano defendía con disciplina cada metro de terreno. La entrada de Lamine Yamal en el segundo tiempo aportó desequilibrio y algo más de velocidad en los últimos metros, pero tampoco fue suficiente para abrir una defensa que apenas concedió espacios. El joven atacante generó algunas de las acciones más prometedoras del tramo final, aunque el marcador permaneció inalterable.
El gran protagonista del encuentro fue Vozinha. El veterano portero caboverdiano sostuvo a su equipo con varias intervenciones de mérito y culminó una actuación que ya forma parte de la historia del fútbol de su país. Cabo Verde, debutante absoluto en una Copa del Mundo, celebró el empate como un triunfo después de completar un ejercicio de resistencia sobresaliente frente a una selección española que remató con insistencia, pero sin la precisión necesaria para romper el cerrojo rival.
La posesión y el control territorial siguen siendo señas de identidad del equipo de De la Fuente, pero el estreno evidenció la necesidad de encontrar más ritmo, profundidad y contundencia cuando los rivales se agrupan cerca de su área. Con un punto en la primera jornada del Grupo H, España afrontará ahora su compromiso ante Arabia Saudí con la obligación de dar un paso adelante para encarrilar la clasificación.