Austria regresó a un Mundial por la puerta grande, aunque necesitó mucho más esfuerzo del previsto para derrotar a Jordania por 3-1 en la primera jornada del Grupo J. El conjunto dirigido por Ralf Rangnick partía como favorito ante una selección debutante en la competición, pero encontró una oposición mucho más incómoda de la esperada. Los jordanos compitieron sin complejos durante muchos minutos y obligaron a los europeos a emplearse a fondo para asegurar una victoria que no quedó resuelta hasta el tiempo añadido.
El encuentro comenzó con Austria monopolizando la posesión y buscando los espacios ante un rival ordenado y peligroso al contragolpe. La recompensa llegó en el minuto 21, cuando Romano Schmid sacó un potente disparo desde la distancia para firmar el 1-0 y poner por delante a los austríacos. El tanto parecía allanar el camino para los europeos, pero Jordania no perdió la compostura y continuó amenazando cada vez que encontraba metros para correr.
La respuesta jordana llegó nada más comenzar la segunda mitad. En el minuto 50, Ali Olwan escribió una página histórica para su selección al marcar el primer gol de Jordania en una Copa del Mundo. El delantero encontró espacio en la frontal, se perfiló para el disparo y superó a Alexander Schlager con un remate de gran calidad que devolvió la igualdad al marcador. El empate hizo crecer la confianza del combinado asiático, que durante varios minutos dio la sensación de poder discutir el resultado a una Austria incómoda y sin la claridad del primer tiempo.
Con el partido abierto y la tensión aumentando, Austria encontró el golpe decisivo a un cuarto de hora del final. En el minuto 76, un córner servido al área terminó con Yazan Al-Arab introduciendo el balón en su propia portería en su intento por despejar, un tanto desafortunado que devolvió la ventaja para el combinado austríaco. Jordania intentó reaccionar una vez más, pero el desgaste físico comenzó a hacerse notar y Austria supo gestionar mejor los espacios en los compases finales.
La sentencia llegó ya en el descuento. Tras una revisión del VAR por mano dentro del área, Marko Arnautovic asumió la responsabilidad desde los once metros y transformó el penalti para establecer el definitivo 3-1. El veterano delantero cerró así una victoria trabajada para Austria, que cumplió con su obligación de sumar los tres puntos antes de medirse a Argentina. Jordania, pese a la derrota, dejó una imagen competitiva.