La Liga Portugal 2026/27, iniciada el 7 de agosto, se presenta como una nueva batalla entre los tres grandes, aunque con contextos muy diferentes. El FC Porto parte con una ligera ventaja por su condición de vigente campeón, mientras Sporting CP y Benfica intentarán responder después de una temporada marcada por oportunidades perdidas. Braga vuelve a aparecer como principal alternativa, pero necesitará superar la considerable distancia que lo separó del trío de cabeza.
El Porto de Francesco Farioli defiende la 31.ª liga de su historia, conquistada gracias, sobre todo, a una defensa sobresaliente que solo recibió 18 goles. La continuidad del técnico italiano aporta estabilidad y permite considerar a los dragones el equipo de referencia. El reto será conservar esa solidez mientras integra las novedades de una plantilla que volverá a estar expuesta al interés de los principales clubes europeos. El campeón se refuerza con el surcoreano In-Beom Hwang (del Feyenoord) y el atacante luso André Silva (que llega a coste cero desde el Elche).
El Sporting CP, dirigido nuevamente por Rui Borges, aparece como su rival más directo. Los lisboetas terminaron segundos y afrontan el curso con la necesidad de transformar su potencial ofensivo en mayor regularidad. Además, llegan heridos por la sorprendente derrota ante Torreense, equipo de segunda división, en la final de la Taça de Portugal. Los leones han vendido este verano a tres jugadores claves como son Morten Hjulmand (al Atleti por 40M€), Francisco Trincao (al Al-Ahli saudí por 39,3M€) y Geovany Quenda (al Chelsea por 50M€). Compensar adecuadamente estas salidas será decisivo para sostener la candidatura. Por lo pronto ya han llegado dos hombres llamados a ser importantes como son Sergi Altimira (fichado del Real Betis), el urugayo Rodrigo Zalazar (fichado del Braga) y el joven atacante australiano Nestory Irankunda (fichado del Watford).
La gran novedad se encuentra en el Benfica, que pese a no perder un solo partido de liga en 2025/26 terminó tercero: ganó 23 encuentros, pero sus 11 empates lo alejaron del título. José Mourinho ha dejado el banquillo y su sustituto es Marco Silva, procedente del Fulham. Su misión será convertir el dominio y la consistencia de las águilas en más victorias, acelerar la adaptación del equipo a su modelo y manejar la elevada presión que acompaña siempre al club. El cuadro lisboeta ha visto salir este verano a sus dos centrales titulares en los últimos años como son Antonio Silva (al Bournemouth por 30M€) y Nico Otamendi (libre a River Plate). Llegaron Clement Lenglet (Atleti), el polaco Jakub Kaminski (Colonia) y el colombiano Jhon Durán (cedido).
Por detrás aparece el Braga del balear Carlos Vicens, que mantiene entrenador después de consolidarse como el «mejor del resto». Sus 59 puntos quedaron lejos de los candidatos, aunque su capacidad ofensiva y una política de incorporaciones inteligente pueden permitirle acercarse. Más que favorito, comienza como aspirante capaz de aprovechar cualquier crisis de los grandes.
También destacan los cambios en los recién ascendidos. Marítimo, campeón de la segunda categoría, ha confiado el banquillo a Mitchell van der Gaag, sustituto de Miguel Moita tras su etapa en el FC Zúrich. Académico de Viseu, de regreso a la máxima división después de 37 años, mantiene a Rui Ferreira y apuesta por la continuidad para lograr la permanencia.
En el mercado de fichajes, la principal incógnita vuelve a ser cuánto talento podrán retener los grandes antes del cierre de la ventana. Porto, Sporting y Benfica tienen que equilibrar ventas importantes con refuerzos de impacto inmediato; Braga busca oportunidades para reducir distancias, y los ascendidos priorizan experiencia y profundidad.