El Circuito de las Américas fue testigo de un guion inesperado en la carrera larga de MotoGP. Lo que parecía otra exhibición de Marc Márquez, dominador absoluto en lo que llevamos de temporada, terminó con una caída y un cambio en el campeonato. Álex Márquez tomó las riendas del Mundial con una regularidad que empieza a dar frutos.
El dominio efímero de Marc
Marc Márquez arrancó la carrera como un reloj suizo. Su salida impecable y un ritmo demoledor le permitieron abrir una ventaja de más de dos segundos sobre Pecco Bagnaia y Álex Márquez en apenas unas vueltas. Parecía que el ocho veces campeón estaba destinado a sumar otra victoria en su circuito fetiche, pero un pequeño error lo cambió todo. Al pisar el piano mojado en una curva rápida, Marc perdió el control y acabó besando el asfalto. Aunque intentó reincorporarse, los daños en su Ducati hicieron imposible continuar y que terminara cediendo el liderato del campeonato.
Álex Márquez: constancia premiada
En medio del caos, Álex Márquez demostró que la regularidad es una virtud infravalorada. El piloto de Gresini Racing no tuvo su mejor día; él mismo reconoció que fue «la peor carrera del año», debido a los problemas de agarre y una elección de neumáticos poco acertada. Sin embargo, su capacidad para mantenerse firme le permitió cruzar la meta en segunda posición, justo detrás de un inspirado Bagnaia, quien logró su primera victoria del año.
Con este resultado, Álex se coloca como líder del Mundial con 87 puntos, apenas uno más que Marc. «Soy ‘míster segundo’, pero la constancia da sus frutos», declaró tras la carrera. Su humildad contrasta con la magnitud del logro: liderar MotoGP en una temporada dominada por Ducati oficial.
La victoria de Bagnaia
Pecco Bagnaia se llevó la victoria en el Gran Premio de Las Américas, aprovechando al máximo la caída de Marc Márquez. Bagnaia, que venía de una temporada irregular, encontró su ritmo en Austin y demostró por qué es un bicampeón del mundo. Su victoria no solo le devuelve la confianza, sino que también lo coloca a solo 12 puntos del liderato, reviviendo la aspiración al título. La celebración de Bagnaia fue emotiva, reflejando el alivio y la satisfacción por un triunfo que lo reengancha en la pelea por el campeonato.
Un Mundial abierto
El GP de las Américas dejó claro que MotoGP es impredecible. En un deporte donde los Márquez suelen acaparar los focos por su talento y agresividad, esta vez fue la constancia y la resiliencia de Álex lo que marcó la diferencia. El menor de los hermanos ha demostrado que está listo para coger «el toro por los cuernos» y afrontar el vértigo del liderato. ¿Será capaz de mantenerlo? Solo el tiempo lo dirá. La lucha por el campeonato promete ser intensa.