El Palacio de Cibeles de Madrid acogió por tercer año consecutivo la gala de los Premios Laureus World Sports Awards, la ceremonia que cada año reúne a los mejores deportistas del planeta y que con el tiempo ha ganado el apodo de los Óscar del deporte. En la 26ª edición de los galardones, presentada por Novak Djokovic y la esquiadora acrobática china Eileen Gu, el tenis y el deporte español se llevaron el protagonismo de la noche.
El premio al Deportista del Año (hombres), fue para Carlos Alcaraz. El murciano, que conquistó ocho títulos durante la temporada -incluidos Roland Garros y el US Open- y terminó el año como número uno del mundo. Recibió el galardón de manos de Iker Casillas y Luis Figo con una férula en la muñeca derecha por la lesión sufrida en Barcelona. En su discurso, tuvo palabras de respeto para sus rivales, entre ellos el italiano Jannik Sinner, y se acordó de los momentos difíciles que han formado su carrera. Alcaraz competía con Ousmane Dembélé, Mondo Duplantis, Marc Márquez, Tadej Pogačar y el propio Sinner.
El premio a la Deportista del Año (mujeres) fue para la bielorrusa Aryna Sabalenka, que no ocultó su emoción en el escenario. En 2025, Sabalenka se mantuvo como número uno del mundo de principio a fin, sumó cuatro títulos -Brisbane, Miami, Madrid y el US Open- y elevó su palmarés total a 21 coronas. La tenista superó en la votación a nominadas de la talla de Aitana Bonmatí, Faith Kipyegon, Katie Ledecky o Sydney McLaughlin.
El deporte español acumuló otro galardón. Lamine Yamal se llevó el premio a Joven Deportista del Año, consolidando una temporada en la que el jugador del Barça y la selección española ha redefinido lo que se puede esperar de un futbolista de su edad. El PSG fue reconocido como Equipo del Año por su histórica temporada 2024-25. Toni Kroos recibió el Premio a la Inspiración Deportiva.
Entre el resto de premiados, el británico Lando Norris, campeón del mundo de Fórmula Uno, se llevó el galardón a Revelación del Año; el golfista norirlandés Rory McIlroy fue reconocido como Reaparición del Año tras su título en el Masters de Augusta después de once años esperando el green jacket; y la snowboarder estadounidense Chloe Kim se llevó por tercera vez el premio a Deportista de Acción.
El nadador paralímpico brasileño Gabriel Araújo, galardonado como Deportista con Discapacidad del Año gracias a sus tres oros mundiales y su récord en los 1.500 metros, fue uno de los momentos más aplaudidos de la noche. La iniciativa chilena Fútbol Más, implantada en 11 países y dedicada a promover la inclusión a través del deporte, recibió el premio al cambio social.
El momento más emotivo de la velada llegó con el Premio Leyenda. Nadia Comaneci, que hace cincuenta años marcó la historia de la gimnasia logrando el primer 10 perfecto de la historia olímpica en Montreal, recibió el galardón de manos de Simone Biles, quien definió a la rumana como «mi heroína y mi inspiración deportiva». Emocionada, Comaneci reconoció que el deporte transformó su vida. El testigo lo recogía de Rafa Nadal, que había sido el homenajeado en la edición anterior.