En Heliópolis están de dulce. El equipo fluye, compite, defiende, ataca y gana. Getafe llegó a La Cartuja con el plan que mejor conoce Bordalás: incomodar, robar espacios y esperar su oportunidad al contragolpe. Y a punto estuvo de encontrarla en los primeros compases, cuando un balón suelto por poco sorprende a Álvaro Valles, obligado a salir a tiempo para despejar el peligro y, poco después, a detener otro remate franco de Mario Martín. Pero aquellos dos avisos resultaron ser los únicos sobresaltos serios de todo un partido que, a partir de ahí, quedó completamente sometido a la voluntad de un Real Betis que terminó llevándose los tres puntos por la mínima, 1-0, gracias al gol de Ez Abde a segundos de alcanzar el descanso.
El resto de la primera mitad transcurrió con el sello inconfundible de un Betis que impuso su idea de juego sin apenas concesiones. Antony rozó el gol con un zurdazo ajustado que David Soria logró desviar al palo en un alarde reflejos, y poco después fue Facundo Bernal quien mandó alto un disparo lejano que también pudo haber abierto la lata mucho antes. El conjunto de Manuel Pellegrini, con un 4-2-3-1 bien engrasado frente al 4-1-4-1 planteado por los azulones, dominó territorio y ritmo sin encontrar la recompensa en el marcador, hasta que, apenas segundos antes de que el árbitro señalara el descanso, llegó el premio: Ez Abde, asistido con un pase preciso de Troy Parrott, definió con oficio para certificar el 1-0 con el que se llegaría al descanso, y que terminaría siendo también el resultado final del partido.
La segunda mitad se convirtió en pura gestión bética. Con el resultado ya del lado local, el Getafe, incapaz de generar peligro real sobre la portería de Valles en todo el partido, se quedó sin argumentos para revertir un marcador que empezaba a pesar demasiado. El conjunto azulón, huérfano de gol y de ideas ofensivas, confirmó las dificultades que arrastra desde el inicio de temporada para hacer daño en campo contrario.
Con esta victoria, el Real Betis alcanza los 15 puntos de 18 posibles, firma el mejor arranque liguero de su historia y se coloca provisionalmente tercero en la clasificación, igualado a puntos con el mismísimo Real Madrid, una fotografía que confirma el gran nivel de solidez que atraviesa el proyecto de Pellegrini en este arranque de curso. El Getafe, en cambio, se queda anclado en la zona baja de la tabla con solo cinco puntos, obligado a reaccionar cuanto antes ante un calendario que, con el recién ascendido Málaga como próximo rival, le ofrece una oportunidad casi obligatoria para empezar a enderezar el rumbo.