La Rosaleda vivió su gran estreno como local con todos los ingredientes de la ocasión especial, pero el fútbol, con su habitual sentido de la justicia repartida, decidió que el 1-1 fuera el resultado que mejor retratara un partido de máxima igualdad entre dos equipos que han vuelto a la élite con la misma hambre.
Treinta mil espectadores, un minuto de silencio en memoria de los socios malaguistas fallecidos la pasada temporada, y una tarde pensada para la fiesta del regreso a Primera. El guion parecía idóneo para la parroquia boquerón pero arrancó con el Deportivo llevando la iniciativa del marcador. En el minuto 22, una buena combinación entre Luismi Cruz y Pierre-Emerick Aubameyang terminó con el gabonés definiendo con oficio para adelantar a los gallegos, un tanto que silenció momentáneamente el ambiente de fiesta andaluz y que confirmaba las credenciales goleadoras del delantero herculino, que ya venía de estrenarse en la jornada anterior. El golpe, sin embargo, duró poco: apenas doce minutos después, una falta de Noubi dentro del área permitió a Carlos Ruiz, Chupe, transformar el penalti y devolver la igualada a un marcador que, a partir de ahí, ya no se movería más pese a las múltiples ocasiones generadas en ambas áreas.
El resto del partido fue un ida y vuelta de emociones sin premio. Aubameyang rozó el segundo con una acción individual que solo una gran intervención de Alfonso Herrero pudo evitar, mientras que Chupe, en el día de su 22 cumpleaños, tuvo la victoria en sus botas en el 76′: un fallo de Diego Villares en la salida le dejó solo ante la portería, pero su remate de cabeza se estrelló en el larguero, dejando escapar lo que hubiera sido el gol de la machada local. En el tramo final, Yeremay Hernández, ya con el partido abierto de par en par, pudo dar la vuelta al electrónico para los visitantes, pero una gran mano de Herrero volvió a evitar el segundo tanto coruñés.
El resultado deja lecturas dispares para dos proyectos que afrontan la temporada con ambiciones similares: continuar en Primera con la mayor solvencia posible. El Málaga suma su primer punto tras la derrota inaugural ante el Atlético de Madrid, mientras que el Deportivo firma su segundo empate consecutivo —el primero fue ante el Elche en Riazor— y empieza a dibujar un perfil de equipo incómodo, siempre presente en el marcador, pero todavía incapaz de traducir ese estado de forma en victorias. Lo que sí queda claro tras este primer choque de recién ascendidos es que ambos tienen pólvora: Chupe y Aubameyang ya se perfilan como los referentes goleadores de dos clubes que, con las mismas armas y la misma urgencia, aspiran a firmar la permanencia más tranquila posible.